También figura Oxitenola cual produce tensoactivos en las plantas ubicadas en GuadalajaraJalisco Coatzacoalcos Veracruz y San Juan del Río Querétaro. En Huehuetoca Estado de Méxicos e ubica una planta de la brasileña WEGel mayor fabricante de motores eléctricos de América Latina.
Otras compañías que se han establecido en México son Natuta del ramo cosmético que invirtió 7 millones de dólaresvVipalvproductora de componentes de la industria automotrizque desembolsó 40 millones de dólaresy Samotdel mismo ramoque inyectó 30 millones de dólares
En los próximos cinco añosl as firmas brasileñas podrían acumular inversiones por unos 4000 millones de dólares en el mercado mexicano en los sectores automotriz de manufacturas cosméticos químicos software y plásticos estimó Sergio Florencio Embajador de Brasil en México.
Mientras, la IP busca cerrar la puerta a Brasil
30 Septiembre, 2010
Tras comprometerse a que no habrá madruguete y que todo será consultado con los sectores productivos antes de signar un acuerdo de libre comercio entre México y Brasil, Bruno Ferrari, secretario de Economía, informó al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que ambos gobiernos iniciarán consultas para analizar las coincidencias y divergencias entre ambas partes y, con base en ello, determinar si existen las condiciones para el arranque de las negociaciones.
Así lo consignó Mario Sánchez Ruiz, presidente de la máxima cúpula empresarial, al precisar que el Secretario de Economía expondrá a Brasil las condiciones que tiene la iniciativa privada mexicana respecto de los empresarios brasileños, y con ello, determinar "cómo hacerle para que el piso esté parejo y cuando ya lo esté, ya podemos sentarnos a negociar".
Organismos que conforman al CCE, entre ellos el COMCE que coordina toda negociación comercial, se reunió en privado con el funcionario de la SE por la noche del martes pasado, en donde se dejó claro que los empresarios mexicanos exigen las mismas condiciones que los brasileños para poder competir: se quitan las barreras no arancelarias en el país sudamericano o el gobierno mexicano nos da los mismos subsidios que ellos para ampliar el comercio, condicionó el dirigente.
"Lo que les molesta a los sectores (productivos) es que digan que se están sentando a negociar... Y lo que se va hacer es que se van a sentar para ver cuáles son las coincidencias y diferencias entre los mercados mexicano y brasileño", aseveró Sánchez Ruiz.
Entrevistado por El Economista abundó: "Se ve en los medios (de comunicación) que habrá negociaciones para un TLC (Tratado de Libre Comercio), como si fuera el último elemento para poder llegar a un tratado y no es así, ahorita vamos a desmenuzar qué es lo que ofrece Brasil, cómo tiene y atiende a sus sectores empresariales, y nosotros cómo atendemos a los nuestros, ver cuáles son las diferencias y en cuales debería haber un cambio estructural para ver de qué forma podemos competir".
Será un acuerdo general, no sectorial
Respecto de las versiones de que el acuerdo comercial sería sectorial, el Presidente del CCE respondió que se hará un análisis general de todos los sectores, y para ello el sector empresarial estará invitado a la mesa de negociación para poner los puntos en tesitura.
"Si nosotros vemos que hay algo que nos puede perjudicar, lo vamos a establecer. Esto va a durar mucho, no es un tema que va a durar un año o tres, nos va a rebasar a todos en cuanto al tiempo", respondió.
¿Existe el compromiso del secretario Bruno de que no habrá madruguete como se teme en la IP?
Sí, totalmente, 100% y confiamos en él. Lo que va a analizar el Secretario es en qué condiciones estamos nosotros y en qué condiciones están los brasileños, y hacer un plan de trabajo.
Reconoció que hay sectores que no están nada contentos, sin embargo, la IP entregará en dos semanas la información solicitada por la SE.
IP dispuesta a "explorar" posible acuerdo con Brasil
El sector empresarial de México está dispuesto a abrir la ventana de "exploración" para la posibilidad de emprender negociaciones comerciales con Brasil, no obstante, si se detectan oportunidades y condiciones, aún habrá que procesar si se puede lograr un tratado de libre comercio, advirtió.
Diversos dirigentes de los organismos empresariales consideraron innecesario continuar una apertura comercial de México con nuevos mercados, Perú y Brasil, si los actuales tratados de libre comercio con Europa, Japón y América Latina no han sido aprovechados.
"Estamos de acuerdo en analizar y evaluar si hay las bases para poder pensar en un acuerdo... pero habrá que procesar más todavía para ver si se puede llegar a un acuerdo", dijo Claudio X. González Laporte, presidente del Comité Estrategia del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN).
Aunque estamos abiertos a escuchar, en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) ya tenemos un análisis completo de los impactos de lograr un acuerdo con Brasil, y lo que arrojó es que muchos sectores, sobre todo el metal mecánico y bienes de capital, además del agropecuario, si no es que la mayoría, rechaza cualquier intercambio porque nos sacaría de la competencia, dijo Sergio Cervantes, presidente del organismo.
"No hay ninguna prisa por parte del sector en tener otros acuerdos, pues en su mayoría, los ya existentes no se han aprovechado", aseveró Salomón Presburger, presidente de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin).
Abogan por acuerdos sectoriales
Los industriales no queremos que se firmen más acuerdos comerciales, si hay negociaciones podrían ser acuerdos sectoriales, no sólo con Brasil, también con Perú, coincidieron Cervantes y Presburger
Arrancan negociaciones del TLC con Brasil
27 Septiembre, 2010
México anunció que iniciará las negociaciones de un Acuerdo Estratégico de Integración Económica con Brasil, el cual incluiría un Tratado de Libre Comercio (TLC) y aspectos de cooperación e intercambio de tecnología.
"Lo que queremos en los próximos días es iniciar el proceso de negociación para ver, de acuerdo con esos términos de referencia que se han suscrito, qué es lo que debemos hacer, en qué sí y en qué no en un proceso de negociación y no de especulación", dijo Bruno Ferrari, secretario de Economía.
Al comparecer ante comisiones en el Senado de la República, el funcionario informó que se llegó a esa determinación luego de haberse realizado unas 100 consultas en la Secretaría de Economía entre funcionarios y representantes de asociaciones empresariales.
El anuncio de Ferrari ocurrió luego de que Sergio Florencio, embajador de Brasil en México, dijo el pasado 25 de agosto que tanto el gobierno como el sector privado de su país estaban listos para iniciar las negociaciones del acuerdo.
Tomarán en cuenta a sectores industriales
A partir de la información recabada en las consultas, Ferrari detalló que sectores como el químico, electrónico, de cosméticos y de la construcción se manifestaron en favor del proceso negociador; mientras que los empresarios agropecuarios y del calzado manifestaron oposición y sensibilidades.
"No vamos a negociar sin tener en cuenta sus preocupaciones", agregó, tras acotar: "Rechazar a priori las negociaciones sería un grave error", porque México se convertiría, en caso de cerrarse las mismas, en el primer país en lograr un acuerdo de ese tipo con Brasil.
Otros sectores de México, entre ellos telecomunicaciones, banca, construcción, entretenimiento y tiendas departamentales, impulsan un TLC con el objetivo de proteger sus capitales en Brasil, en donde han acumulado más de 17,000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED).
Ferrari comentó que particularmente empresas de la construcción podrían verse beneficiadas, considerando que en Brasil existe una demanda anual de 3 millones de viviendas, mientras que en México se construyen cerca de 1 millón.
Otras empresas se mostraron interesadas en participar en las compras de gobierno, pues Brasil es la octava economía del mundo y proyecta importantes obras de construcción para prepararse como sede del Mundial de Fútbol del 2014 y de las Olimpiadas del 2016.
En febrero del 2010, los dos países anunciaron el inicio de un proceso formal de trabajos para evaluar y determinar las áreas de oportunidad de un acuerdo.









